lunes, 24 de septiembre de 2012

O Cebreiro (Lugo)


Iglesia de Santa María La Real, O Cebreiro (Lugo)
(Serie acuarelas La Tradición en el Camino)
Papel CANSON 40 x 33 cm.

     El Cebreiro es otro de los lugares emblemáticos del Camino de Santiago. En 1072, Alfonso VI cedió el lugar a los monjes de Cluny de la abadía francesa de San Gerardo de Aurillac que permanecieron en ella hasta la desamortización. 
      En su interior se venera la hermosa imagen románica de Santa María la Real (siglo XII), patrona de la comarca.
      El valioso cáliz y patena del siglo XII, conmemoran el famoso «Milagro del Cebreiro», ocurrido, probablemente, a principios del siglo XIV y que las «malas lenguas» suponen inventado para aumentar la fama del lugar y dar un toque de atención a unos monjes un poco relajados en sus quehaceres. 

LEYENDA: Un campesino de la próxima aldea de Barxamaior sube para oír misa al Cebreiro un día de terrible temporal de nieve. Un monje del cenobio, estaba solo celebrando la misa. Entonces nota a su espalda la presencia de un campesino, el único testigo del rito diario de la Eucaristía que iba a tener lugar. Dicen que el monje para sus adentros se planteó la inutilidad de aquella devoción y la absurda fe de quienes creían que aquel pan y aquel vino se convertiría en la sangre y el cuerpo de Cristo. Pero súbitamente apenas pronunciadas las frases rituales las especies sacramentales -el pan y el vino- se le convierten visiblemente en el cuerpo y la sangre de Cristo, que quedaron recogidas en la patena y en el cáliz. 

     Se cuenta que los Reyes Católicos regalaron sendos pomos pomos de plata y cristal para conservar mejor las piezas del milagro y que quisieron llevarse la reliquia. Pero la mula que las transportaba llegada a la aldea de La Faba se negó a seguir adelante, mostrando así que la evidencia del milagro quería quedarse en el lugar donde había sucedido 

     También se cuenta que las tumbas que hay en la iglesia pertenecen a los dos protagonistas de la historia y que la virgen movió la cabeza para mirar las reliquias.




No hay comentarios:

Publicar un comentario